Morelia, Michoacán.— Trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) tomaron la noche de este jueves el edificio central de su representación sindical en Michoacán, para protestar por el incremento salarial del 6 por ciento, del que, señalaron, una parte se destina a las Afores. También denunciaron falta de representación sindical, hostigamiento laboral y carencia de medicamentos e insumos.
Por temor a represalias, los trabajadores entrevistados prefirieron no proporcionar sus nombres. Explicaron que la inconformidad fue planteada ante la dirigencia nacional del sindicato, sin obtener una respuesta favorable, y cuestionaron que el aumento no se traduzca íntegramente en recursos disponibles para sus familias, especialmente para quienes todavía tienen por delante décadas de trabajo antes de jubilarse.
“Ahorita estábamos tomando los edificios sindicales, estamos esperando que los representantes sindicales nos den su postura y llegar a un acuerdo. Eso es lo que se quiere”, expresó una de las personas entrevistadas. Según su testimonio, la protesta forma parte de movilizaciones en distintos estados del país y continuará en tanto no exista diálogo con la representación sindical.
Los inconformes aclararon que la atención en hospitales y clínicas se mantiene y que quienes participan en la manifestación lo hacen fuera de su horario laboral. En Michoacán, señalaron, también hubo protestas breves en algunos hospitales y personal que portó moños como muestra de respaldo. “No es una huelga todavía. Todavía no llegamos a ese conflicto, nos estamos manifestando como trabajadores y la atención continúa en su normalidad”, puntualizaron.
Además del reclamo salarial, denunciaron hostigamiento por parte de algunos superiores y condiciones que dificultan la atención a los derechohabientes. Aseguraron que, ante la falta de insumos, en ocasiones deben cubrir materiales con sus propios recursos: “Prácticamente nos toca sacar de nuestro bolsillo para nosotros llevar las cosas para otorgar una mejor calidad de atención”.
Los trabajadores también reportaron agresiones de derechohabientes por la falta de medicamentos y los tiempos prolongados de espera, situaciones que atribuyeron al desabasto y a las cargas excesivas de trabajo. Señalaron que los servicios de urgencias enfrentan limitaciones de espacio, camillas y equipo. “Estamos atendiendo a los pacientes en lo que se puede, no en lo que se debe”, manifestaron.
La duración de la toma no está definida. Los participantes indicaron que esperarán el regreso de sus compañeros de la Ciudad de México para acordar las siguientes acciones. Aunque señalaron que buscan evitar una huelga, no descartaron que el conflicto escale si no se alcanza un acuerdo con las autoridades sindicales.


