La alerta por un posible caso de peste neumónica en Rusia surgió tras el fallecimiento, el 2 de octubre, de Darya Shipilova, una trabajadora de 28 años del Instituto de Investigación Antipeste de Irkutsk, en Siberia. La joven había desarrollado una neumonía grave cuya causa continúa bajo investigación. Aunque circularon versiones sobre una posible exposición a la bacteria de la peste durante un accidente de laboratorio, las autoridades rusas niegan haber detectado ese incidente y, hasta el 6 de octubre, el diagnóstico de peste neumónica sigue sin confirmación oficial.
El diagnóstico informado es una neumonía de causa desconocida y como precaución, se establecieron cuarentenas y vigilancia de las personas que estuvieron en contacto con la ahora finada.
Hasta este 6 de octubre, la información disponible apunta a un episodio localizado. Las autoridades rusas aseguran que la situación está bajo control y que no han detectado peste entre los contactos vigilados; tampoco hay evidencia de transmisión sostenida entre personas. La OMS mantiene el seguimiento y considera bajo el riesgo para Rusia en su conjunto y muy bajo para Europa. El mensaje para la población es mantener la calma y consultar información verificada: la sospecha de peste neumónica sigue sin confirmación oficial.


