Con 7 votos en contra del PRI, PAN y el diputado del Movimiento del Sombrero, Carlos Bautista Tafolla, el Congreso de Michoacán aprobó la reforma a la Constitución Federal que establece que candidatos a la presidencia de México y a las gubernaturas deben tener sólo la nacionalidad mexicana, con lo que se convirtió en la Legislatura 21 en dar su voto a favor en menos de 24 horas.
Ante el pleno legislativo, solo priistas y panistas pusieron sobre la mesa la incongruencia de establecer una nueva condición para que un mexicano pueda ejercer plenamente determinados derechos, cuando los migrantes sostienen la economía de su tierra natal.
La coordinadora parlamentaria del PRI, Adriana Campos Huirache recordó que en Michoacán prácticamente todas las familias tienen alguien que migró y ahora es su sustento principal .
“Por eso resulta difícil entender que durante años se les reconozca como héroes y heroínas, que agradezcamos públicamente su esfuerzo y sus remesas, pero que hoy se pretenda establecer una nueva condición para que puedan ejercer plenamente determinados derechos políticos”.
En la tribuna legislativa, el diputado Guillermo Valencia Reyes consideró la reforma un retroceso, cuando quienes violan la soberanía nacional son delincuentes que intervienen el territorio y tienen zonas controladas junto con grupos criminales.
“Creo que esto es un retroceso, pero sí creo que hay otros temas más importantes que deberíamos estar discutiendo. Se asustan de la intervención extranjera, pero no dicen nada de los colombianos, de los guatemaltecos, venezolanos que andan por ahí que sí están violando nuestra soberanía, que están interviniendo nuestro territorio, que tienen zonas controladas junto con grupos criminales, pero deberíamos estar discutiendo cómo ponerles un alto”.
También se pronunció en contra la panista Vanessa Caratachea Sánchez, quien cuestionó los alcances de la reforma, cuando en el artículo 31 de la Constitución Federal ya se establecen restricciones para tener la doble nacionalidad en determinadas funciones, entre ellas que quien ocupe la presidencia o la gubernatura no podrá solicitar otra nacionalidad.
“El propio decreto establece que mecanismos para impedir que esa segunda nacionalidad produzca determinados efectos jurídicos durante el ejercicio del poder. Quien ocupe alguno de esos cargos no podrá adquirir ni solicitar otra nacionalidad. No podrá invocar ante una autoridad extranjera una nacionalidad distinta de la mexicana. (…) Si el riesgo es que quien gobierna invoque otra nacionalidad, la reforma ya lo prohíbe”.
En defensa de la Reforma Constitucional, se pronunciaron los legisladores de Morena, Belinda Iturbide Díaz y Juan Carlos Barragán Vélez, quienes aclararon que la modificación no elimina la doble nacionalidad ni establece este requisito para todos los cargos de elección popular, sólo para dos en específico.
La legisladora consideró que la discusión no gira en torno a la identidad personal sino de las condiciones jurídicas que deben acompañar el ejercicio de esas responsabilidades.
“Quien encabeza un Poder Ejecutivo toma decisiones en nombre del Estado mexicano y representa sus instituciones y ejerce responsabilidades directamente relacionadas con nuestra soberanía”, advirtió.
La reforma a los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución Federal establece como como requisito la nacionalidad única para quien aspire a ocupar la presidencia de la República, una gubernatura o la jefatura de gobierno de la Ciudad de México.


