Yulissa Pelayo, no ha dejado de buscar a su papá y activista José Gabriel Pelayo Zalgado desde hace 2 años, 6 meses y 4 días; el hombre desapareció el 19 de marzo del 2024 en la plaza principal del municipio de Coalcomán y desde entonces no se sabe nada de él.
La joven acudió este martes al nuevo edificio de la Comisión estatal de Búsqueda, con Evangelina Contreras Ceja, representante colectivo Desaparecidos de la Costa y Feminicidios de Michoacán (DECOFEM), para denunciar ante medios de comunicación la serie de omisiones y negligencia de esta institución que, a la fecha, ni siquiera tiene un plan de búsqueda para este caso.
Señaló que se la había informado que este 22 de septiembre se le presentaría la propuesta de trabajo, por lo que buscó de manera insistente al personal de la Comisión para recordarles el compromiso y no tuvieron respuesta.
“Se supone que el día de hoy teníamos una reunión donde nos iban a presentar el plan de búsqueda. Nosotros estuvimos buscándoles el día de ayer para recordarles que teníamos esa reunión, sin embargo no tuvimos respuesta hasta ayer por la noche, porque me imagino que ya a esas alturas ya estaban preocupados porque nos pronunciáramos aquí, creo que esas no deberían ser las formas, no deberíamos estar todo el tiempo recordándoles cuál es su trabajo”, denunció.
Yulissa lamentó que las autoridades parezcan no conocer la condición de “macrocriminalidad” que se vive en la Sierra Costa del estado, ya que no pone la atención necesaria y son las familias las que investigan y aportan información en una situación “muy desgastante” para las víctimas.
Señaló que las investigaciones de la Fiscalía General del estado no han dado “un resultado específico” de qué fue lo que sucedió al momento de la desaparición del ambientalista y con el paso del tiempo se han perdido pruebas importantes como las imágenes de las cámaras de vigilancia.
Explicó que la carpeta de investigación se trasladó de Coalcomán a Morelia, porque realmente no se trabajó en el caso.
“Han perdido muchas pruebas importantes como lo son las cámaras. Primero estaba la carpeta en la Fiscalía Regional de Coalcomán, después se hizo el traslado a la Fiscalía General aquí en Morelia, especializada en desaparecidos. Y realmente mientras estuvo en Coalcomán a cargo de la fiscal Sandra no hubo ningún tipo de avance. Entonces creo que perdimos muchísimo tiempo y muchísimas cosas importantes porque no siguen los protocolos de manera adecuada tampoco en Fiscalía”.
La hija del ambientalista criticó que sean las propias madres buscadoras las que hayan enseñado al personal de la Comisión de Búsqueda y de la propia Fiscalía a realizar su trabajo. “Somos nosotros quienes somos las víctimas indirectas y parece que no es así. No nos están dando la importancia como debería”, señaló
Explicó que de manera anónima han recibido mucha información y puntos para realizar la búsqueda en lugares muy específicos y estratégicos pero los responsables no le dan importancia


