Padres y madres de familia de niñas y niños que reciben atención en la Casa Día del ISSSTE, subrogada del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), en Morelia, manifestaron su preocupación e inconformidad ante la decisión de dar por concluido, de manera repentina, el contrato con la institución en la que actualmente se encuentran sus hijos e hijas.
Señalaron que la situación afecta a niñas y niños de las etapas de lactantes, maternal y preescolar, quienes de un momento a otro se enfrentan a la posibilidad de ser trasladados a una institución que no conocen, con personal docente, administrativo y de cuidado que tampoco los conoce, generando un proceso de adaptación completamente nuevo y abrupto.
Consideraron que una decisión de esta naturaleza no puede reducirse a señalar que “el servicio no se suspende” porque será proporcionado en otra institución. El derecho de niñas y niños a recibir atención y educación no se satisface únicamente trasladándolos físicamente de un lugar a otro. Deben garantizarse condiciones adecuadas de continuidad, seguridad, estabilidad, adaptación, atención integral y, sobre todo, el respeto al interés superior de la niñez.
Además, calificaron como preocupante que se pretenda sostener que el servicio permanece garantizado únicamente porque existe la posibilidad de acudir a otra institución.
En los hechos, ya se han presentado situaciones en las que algunos menores fueron enviados temporalmente a otra institución únicamente durante una semana y posteriormente se les indicó que permanecerían tres semanas sin recibir el servicio, lo que evidencia que la continuidad del servicio no está garantizada de manera efectiva.
Por ello, consideraron necesario que las autoridades informen con absoluta claridad qué entienden por continuidad del servicio y cómo pretenden garantizarla en la práctica, pues una prestación intermitente o temporal no puede presentarse como una solución definitiva para familias trabajadoras que dependen de este servicio.
Las madres y padres de familia que utilizamos estos servicios somos, precisamente, trabajadores que necesitamos contar con un espacio seguro y adecuado para nuestros hijos e hijas mientras cumplimos con nuestras responsabilidades laborales.
En el caso de los menores que se encuentran en nivel preescolar, la situación adquiere todavía mayor relevancia, pues se encuentran dentro de una etapa educativa fundamental.
Por lo anterior, hicieron un llamado a las autoridades correspondientes del ISSSTE y a quienes intervienen en la prestación y supervisión de estos servicios para que reconsideren la forma en que se está llevando a cabo este proceso y coloquen verdaderamente en el centro el interés superior de niñas y niños.


