Morelia, Michoacán.– El dirigente estatal del PRI, Guillermo Valencia Reyes, reportó un aproximado de 400 personas desplazadas en las últimas semanas en la zona serrana que colinda entre los municipios de Aguililla y Apatzingán, tras hechos de violencia registrados en comunidades como Loma de los Hoyos, Las Bateas, El Aguaje, Naranjo Viejo y Naranjo de Chila.
Valencia Reyes señaló que algunas personas desplazadas buscan trasladarse a Veracruz, Tijuana, Ciudad de México o incluso a Estados Unidos en busca de asilo, aunque advirtió que las condiciones que enfrentan son complicadas y, en algunos casos, deplorables. “Yo les quiero decir que no lo hagan; las condiciones en las que están son deplorables, no se les está dando asilo”, expresó.
El dirigente priista señaló que, tan solo por hechos ocurridos la noche previa en Loma de los Hoyos, tres personas más se sumaron a la lista de desplazados, entre ellas dos hermanos heridos por arma de fuego y una mujer embarazada que logró salir de la zona. “Hubo dos heridos, dos hermanos, uno de ellos estaba muy grave, iba una persona embarazada, ya salieron de ahí, obviamente son tres personas más que se suman a los desplazados”, indicó.
Valencia Reyes atribuyó estos hechos a una irrupción del Cártel Jalisco Nueva Generación en la zona y señaló que la población civil queda atrapada entre los grupos criminales, sin que exista atención suficiente por parte de las autoridades. Cuestionó que, frente a esta situación, el gobierno estatal no dé prioridad a las comunidades que viven violencia, desplazamiento y ataques con drones.
“Yo tengo un aproximado de 400 personas desplazadas en las últimas semanas de esa zona en específico”, afirmó Valencia Reyes, al precisar que se trata de distintos hechos registrados en la franja serrana entre Aguililla y Apatzingán, además de otros casos reportados en la Sierra-Costa nahua, en comunidades como Ostula, La Palma, Salitres, Topila y Coahuayula.
El dirigente estatal del PRI explicó que personas desplazadas han acudido al partido en busca de apoyo, aunque aclaró que no corresponde a un instituto político operar como albergue ni asumir funciones de atención jurídica, económica o médica. Sin embargo, señaló que han habilitado espacios temporales para apoyar a víctimas mientras son canalizadas a otros lugares.


