Sigue en terapia intensiva, uno de los cinco elementos de la Guardia Civil de Michoacán, que resultaron heridos durante la emboscada que se registró el pasado miércoles 10 de junio en la región de Nahuatzen, donde otros cinco policías fueron asesinados por integrantes de un grupo delictivo que transitaban en 10 camionetas con armas de alto poder.
El gobernador Alfredo Ramírez Bedolla señaló que 3 de los elementos están fuera de peligro pero siguen hospitalizados, mientras el quinto ya fue dado de alta.
Aseguró que se apoyará con los gastos funerarios y se entregará el seguro de vida a quienes lamentablemente perdieron la vida en el cumplimiento de su deber, mientras al resto se les pagarán los gastos de atención médica.
“Hay apoyo, habrá seguro de vida, gastos funerarios, los elementos que están heridos, son atendidos oportunamente, un policía ya fue dado de alto, 4 siguen en el hospital, 3 fuera de peligro, pero uno sigue en terapia intensiva”.
Ramírez Bedolla aseguró que también se reforzó el armamento de la Guardia Civil, ya que tras un convenio con la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) se entregaron 1 mil rifles de asalto y ya se inició una investigación para dar con los responsables.
“Se reforzó el armamento con un convenio con SEDENA donde mi rifles de asalto fueron entregados a la Guardia Civil, hay una investigación muy a fondo, se tiene que dar con los responsables, el propio secretario Omar Garcí Harfuch se comunicó conmigo, estamos colaborando”.
Cerca de las 15:00 del pasado 10 de junio, los oficiales fueron víctimas de una célula criminal, que los atacó con armamento de grueso calibre cerca de la población de La Mojonera, en las inmediaciones del camino que comunica de Nahuatzen a Zacapu.
De forma inmediata policías de municipios aledaños, de regiones de la Guardia Civil y Fuerzas Federales se trasladaron al sitio, dónde hallaron a 5 de sus compañeros sin vida y otros tantos heridos.


