En pleno mes del orgullo LGBTTTQI+, el diputado local del Partido del Trabajo (PT), Hugo Rangel Vargas, reconoció que en Michoacán hay “poco que celebrar”, debido al rezago que mantiene el Congreso del Estado en reformas pendientes para garantizar derechos a esta población.
El legislador señaló que, pese a que existe una mayoría legislativa con condiciones para avanzar en esta agenda, aún permanecen sin dictaminar temas como el registro de hijas e hijos de matrimonios homoparentales y lesbomaternales, la prohibición de las terapias de conversión y la tipificación de crímenes por prejuicio.
Rangel Vargas precisó que esta última figura no debe limitarse únicamente a los transfeminicidios u homicidios motivados por odio, sino incluir otras agresiones cometidas por razones de orientación sexual, identidad o expresión de género, condición socioeconómica, religión u otras circunstancias de vulnerabilidad.
“Es una pena que hoy, teniendo una mayoría legislativa, no podamos ejercerla derivado de estas situaciones, de estas condiciones, de estas reminiscencias del pasado”, señaló el diputado petista, al advertir que todavía existen resistencias al interior del propio bloque mayoritario.
En ese sentido, sostuvo que los obstáculos no provienen únicamente de la oposición, sino también de sectores aliados donde aún persisten prejuicios frente a los derechos de la diversidad sexual.
“Vivimos un momento histórico muy peculiar en donde lo viejo no acaba de morir y lo nuevo no acaba de nacer”, expresó.
El legislador recordó que Michoacán ya dio un paso importante con la reforma al artículo primero de la Constitución local, mediante la cual se sustituyó el término “preferencias sexuales” por “orientación sexual” y “expresión de género”; no obstante, reconoció que ese avance debe traducirse ahora en la armonización del marco jurídico estatal.
Al hacer una autocrítica sobre el papel del Congreso durante junio de 2026, Rangel Vargas fue directo al señalar que aún falta voluntad política para avanzar en una agenda de derechos que, dijo, no debería seguir postergándose.
“Sí, poco que celebrar. Creo que hace falta bastante. Sobre todo quitarnos las telarañas de la cabeza”, afirmó.


