De rodillas frente a Palacio de Gobierno, que recibió la protesta de puertas cerradas y rodeado de vallas metálicas, la señora Viridiana Cortés exigió justicia por el feminicidio de su hija Valeria, de sólo 15 años de edad, quien fue localizada con la cara cubierta de cinta canela y huellas de violencia luego de prácticamente 36 horas de que denunciaron su desaparición.
Familiares, amigos y vecinos se sumaron al reclamo, entre consignas de rechazo al crimen que se registró el lunes 25 de mayo.
“Cerraste la puerta, ¿para qué? Si solo vine a pedirte justicia para mi hija, ¿para qué pusiste vallas? Yo sé que estás ahí adentro”, reclamó esta madre, visiblemente afectada por la pérdida de su hija.
Con mantas y pancartas, la manifestación inició en la Plaza en honor del Generalísimo Morelos, desde donde recorrió Acueducto y luego avenida Madero, encabezada por los papás de la adolescente que demandaron pena máxima para los responsables, entre ellos, Alexander N., el primer detenido como presunto implicado del hecho.
Don Leopoldo Garduño Jiménez, padre de Valeria, llegó a la concentración con una fotografía de Valeria, vestida de quinceañera; demandó justicia para su hija y describió una serie de irregularidades que enfrentó en la Fiscalía General del Estado (FGE) al denunciar la desaparición de la menor.



Relató que llegó desde el lunes por la tarde y perdió horas con papeleo, sin que personal de la institución saliera a realizar la búsqueda, hasta las 10:00 de la noche del día siguiente que los llamaron a reconocer su cuerpo.
“Bestias que mataron a mi hija sin piedad, no le dieron tiempo a nada, era una niña de escuela, niña de casa. A las autoridades desgraciadamente, no hicieron su trabajo y lo digo con toda sinceridad, ahí me tuvieron noche y día porque no hicieron nada, yo pienso que si ellos se hubieran puesto a trabajar como debe ser, como funcionarios la hubieran encontrado viva y no lo hicieron, la prueba es que ya la encontraron muerta, torturada, con cinta canela en todo el rostro, ahí la tiraron en un cerro, tuvieron toda la tarde y toda la noche y no hicieron nada”.
El padre de familia aseguró haber recibido mensajes del celular de Valeria, en los presuntos secuestradores les pidieron dinero por liberar a su hija, pero el personal de la Fiscalía no hizo el intento por detectar la ubicación a través del teléfono.
“Estaba fácil que lo rastrearan, pero que el protocolo, que tengo que pedir permiso del juez para rastrear un número, por favor, la Fiscalía tiene los elementos necesarios para hacerlo, no lo hicieron, nos tuvieron toda la noche ahí esperando, no dormimos toda la noche con el teléfono en la mano, pero ellos sabían”.
La Familia de Valeria se dedica a la venta de hamburguesas, por lo que sus padres recuerdan que su hija apoyaba a diario en el negocio, desde las 6:00 de la tarde, por lo que exigieron ahora acciones concretas a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y al gobernador Alfredo Ramírez Bedolla.
“Yo le digo a la presidenta, al gobernador de Michoacán, que cambien sus leyes, necesitan cambiar sus leyes, ahorita fue mi niña, al ratito serán otras”.



