Morelia, Michoacán.—La diputada local de Morena, Belinda Iturbide Díaz anunció que propondrá una reforma a la Ley de Salud del estado para que la atención integral a niños con espina bífida, quedé en la norma, esto luego de reconocer que la Clínica de Disrafia del Hospital Infantil IMSS Bienestar “Eva Sámano de López” se ha convertido en un modelo de atención integral para niñas, niños y adolescentes con este padecimiento.
Durante el reconocimiento a médicos e instituciones que operan este espacio, la legisladora destacó que el cambio no sólo redujo traslados y gastos para las familias, sino también el desgaste emocional que implicaba buscar atención especializada de manera fragmentada. “Antes era venir cada mes, era prácticamente imposible y por eso muchas veces dejaban de acudir, dejaban de recibir atención no por falta de amor, sino por falta de condiciones”, señaló.
La Clínica de Disrafia atiende actualmente de manera gratuita a más de 80 niñas, niños y adolescentes de cero a 18 años con espina bífida, mediante un esquema que reúne en un mismo día la valoración de neurología, gastroenterología, nutrición, psicología, urología y otras especialidades necesarias para su tratamiento.
El objetivo, explicó Iturbide Díaz, es que el modelo no dependa únicamente de la voluntad de una administración o de un equipo médico, sino que tenga permanencia institucional.
“Desde el Congreso del Estado voy a presentar una iniciativa para que este modelo quede establecido en la Ley de Salud de Michoacán, para que continúe en el tiempo y pueda replicarse en beneficio de más personas”, anunció la diputada, al sostener que cuando una forma de atención funciona y cambia vidas, debe hacerse permanente.
El director de la Clínica de Disrafia, Agustín Calderón Pérez, relató que la idea nació tras conocer en Texas un modelo de atención para pacientes con espina bífida, donde distintas especialidades se coordinaban en torno a cada caso. A su regreso al Hospital Infantil, dijo, encontró que muchos pacientes no estaban siendo atendidos de manera adecuada y que era necesario cambiar la forma de trabajo.
Calderón Pérez afirmó que los resultados comenzaron a verse en la vida diaria de los pacientes: menos infecciones, mejor movilidad, mejores condiciones de higiene, nutrición y autoestima. De acuerdo con los datos expuestos por el médico, 70 por ciento de los pacientes atendidos en el modelo ya no utilizan pañales y 57 por ciento presenta mayor movilidad, aunque reconoció que todavía hay un reto pendiente: localizar y atender a más niñas y niños que no han sido incorporados al protocolo.
El médico también subrayó que el tratamiento clínico no basta si no existe acompañamiento familiar. Al narrar el caso de una paciente que mejoró mientras contó con cuidados y volvió a deteriorarse al perder ese entorno de apoyo, advirtió que la salud de estos niños depende también de una red familiar estable. “Si los papás no tienen interés, si no hay amor en la familia, no se va a poder hacer nada”, expresó.
En el acto fueron reconocidos el secretario de Salud de Michoacán, Elías Ibarra Torres; el coordinador del IMSS Bienestar en Michoacán, Axayácatl Marín Correa; el director del Hospital Infantil, Cirilo Pineda Tapia; y el propio Agustín Calderón Pérez, por su labor en la atención de pacientes con espina bífida. La Clínica de Disrafia del Hospital Infantil de Morelia es la única institución pública en Michoacán con este tipo de atención especializada.



