Aumentó 900% la portación de armas entre adolescentes en los últimos 5 años en Michoacán

Aumentó 900% la portación de armas entre adolescentes en los últimos 5 años en Michoacán

La coordinadora de la Mesa Ciudadana de Seguridad y Justicia de la región Morelia, Lorena Cortés Villaseñor, advirtió que en Michoacán la portación de armas de fuego de uso exclusivo del Ejército entre adolescentes, principalmente hombres de 14 a 17 años, aumentó 900 por ciento de 2021 a la fecha, un dato que, afirmó, debería encender las alertas institucionales sobre el reclutamiento de menores por parte del crimen organizado.

Señaló que municipios como Zamora, Uruapan, Jacona y las zonas colindantes con Estado de México y Guanajuato representan focos rojos por la alta incidencia de menores involucrados en dinámicas criminales. Aseguró que en esos territorios no existen mecanismos efectivos de prevención que resten base social al crimen organizado, pese a que, dijo, la población identifica con claridad las zonas de mayor riesgo para jóvenes hombres, ya sea por desaparición o por reclutamiento.

La activista sostuvo que niñas, niños y adolescentes están siendo utilizados por grupos criminales como “agentes desechables”, al incorporarlos a tareas como sicariato juvenil, distribución de narcomenudeo y otras actividades ilícitas. En ese sentido, advirtió que en Michoacán no hay una política pública integral para prevenir el reclutamiento infantojuvenil, ni tampoco una estrategia de contención una vez que estallan hechos de violencia. Incluso mencionó que organismos como UNICEF ya habían puesto sobre la mesa la necesidad de generar espacios de resguardo para menores atrapados en estas redes criminales.

Cortés Villaseñor consideró insuficientes los esfuerzos institucionales que actualmente existen, incluido el programa “Desconéctate” impulsado por la Fiscalía General del estado (FGE), al señalar que la problemática de las juventudes no puede reducirse a protocolos aislados. “Es importante, pero no es suficiente”, expresó, al insistir en que la salud mental, las adicciones, la violencia familiar y el entorno digital forman parte de los riesgos psicosociales que están empujando a muchos jóvenes hacia estructuras delictivas.

Además, alertó que el reclutamiento ya no solo ocurre en calles o colonias vulnerables, sino también a través de redes sociales y videojuegos, donde los grupos criminales han encontrado nuevas formas de enganchar a adolescentes mediante códigos, íconos y símbolos que resultan atractivos para quienes buscan pertenencia. A esto se suma, dijo, un contexto marcado por violencia familiar, consumo de alcohol y una “epidemia de cristal” en Michoacán, factores que agravan la vulnerabilidad juvenil.

La coordinadora también cuestionó las propuestas que buscan endurecer el castigo penal contra adolescentes y juzgarlos como adultos, al considerar que esa visión no atiende el problema de fondo. Como ejemplo, relató el caso de un joven sicario de 14 años originario de Zamora, entrevistado por ella en un centro de internamiento, quien le dijo que al recuperar su libertad volvería a integrarse al cártel porque ya lo estaban esperando.

Por ello, urgió a revisar el sistema de justicia para adolescentes, pero sobre todo a construir una política institucional de prevención, atención y seguimiento real a las juventudes en riesgo.