Morelia, Mich.— El secretario de Cultura del Comité Ejecutivo Nacional del PRI, Bismarck Izquierdo Rodríguez, calificó como un “golpe de Estado” la iniciativa de reforma electoral impulsada por el“oficialismo”, al advertir que busca concentrar el poder Legislativo, eliminar la pluralidad y cancelar la representación de las fuerzas de oposición en el país.
Durante su posicionamiento en rueda de prensa del PRI, sostuvo que la propuesta no responde a un debate técnico ni académico, sino a una intención política de apropiarse del sistema electoral.
“La reforma electoral es un golpe de Estado total, porque es el apropiamiento y crear un poder legislativo a la manera del oficialismo, que no tenga pluralidad, que no tenga voces opositoras; es un retroceso mucho más allá de la reforma del 77 que promovió el propio PRI”, afirmó.
El dirigente del tricolor señaló que la falta de respaldo de los partidos aliados del gobierno federal evidencia una crisis política interna y anticipó consecuencias si la iniciativa avanza. Añadió que el PRI no acompañará una reforma que, dijo, atenta contra el equilibrio de poderes y la democracia representativa.
“Nosotros no acompañamos una reforma electoral retrógrada como la que está impulsando el oficialismo; si llegara a pasar, los culpables tienen nombre y apellido, ahí están los coordinadores y los líderes del PT y el Verde para que le den la cara al pueblo de México”, expresó.
En el resto de su intervención, Izquierdo Rodríguez también abordó la postura del PRI frente a la discusión sobre la reducción de la jornada laboral a 40 horas, la cual calificó como una “falacia” del oficialismo, al señalar que la propuesta permitiría extender las horas extra y normalizar esquemas de explotación laboral.
Reiteró que el partido respalda una reforma laboral real, construida a partir de un acuerdo nacional entre trabajadores, empresarios y fuerzas políticas, sin afectar a las micro, pequeñas y medianas empresas.
Asimismo, acusó al gobierno federal de utilizar este tipo de iniciativas como distractores ante problemas como la inseguridad y la crisis sanitaria por brotes de sarampión, y reafirmó que el PRI mantendrá una postura crítica y de oposición activa en todo el país, en línea con el posicionamiento de su dirigente nacional, Alejandro Moreno Cárdenas.



