Con un bloqueo en la avenida Ventura Puente que se prolongó por cerca de 4 horas, integrantes del Consejo Supremo Indígena de Michoacán (CSIM), exigieron a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) asuma su responsabilidad por la contaminación que ha generado la Central Termoeléctrica de Los Azufres en las comunidades originarias, donde cerca del 30% de la población tiene padecimientos renales, derivados de la contaminación de metales pesados y el mal manejo de residuos.
Con un autobús y algunas pancartas, familiares de enfermos renales, autoridades comunales y miembros de sus cuerpos de seguridad, relataron la problemática que enfrentan, luego de que al menos 1 de cada 10 enfermos está condenado a morir ante la gravedad de los padecimientos y la falta de atención.

Uno de sus representantes descartó que la situación sea consecuencia del consumo del refresco, como señaló el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla.
“Como dato particular, en la comunidad de San Matías, ya sumando entre Altahuerta, San Pedro hablamos de un 30% de la población, lo triste es que ya ha abarcado a diferentes edades de nuestra población, anteriormente se decía que solo los adultos de la tercera edad, por la diabetes o al hipertensión y con esto contrarresto lo que dicen los funcionarios ¿cómo un niño de 10 años se le va a diagnosticar que está enfermo por refresco si apenas comienza a vivir la vida?”.
Pedro Nieto Morquecho, de la comunidad de San Isidro Altahuerta advirtió que las localidades que están más cercanas a la Central Geotérmica tienen mayor número de enfermos, de tal manera que hasta 4 miembros de una sola familia han fallecido por un padecimiento renal.

“Ha habido familias que hasta 4, en una sola familia, que han fallecido; en una familia murieron 4 hijos y la mamá también murió de la diabetes, que es un principio para seguir la enfermedad renal y el papá sin un pie, solo queda uno que está en Estados Unidos y no se puede venir para seguir atendiendo a la familia, esto no tiene reversa, sino existe el trasplante del riñón y es difícil la compatibilidad”.
Los manifestantes calificaron como traumático el proceso que deben enfrentar para atender la enfermedad, ya que ante la incapacidad de de los centros de salud públicos, deben acudir a los privados; aseguraron que desde hace 3 años denunciaron la situación ante el Procurador del Medio Ambiente y aunque entrevistó a varias personas, no pasó nada, y muchos de esos enfermos ya perdieron la vida.

Arturo Evaristo García, de San Matías El Grande, relató la angustia que enfrentó cuando hace 9 años uno de sus hijos comenzó a sufrir de insuficiencia renal; señaló que la lista de espera para acceder al tratamiento en Ciudad Hidalgo era de 70 personas, por lo que tuvo que esperar 2 años para someterlo a la hemodiálisis.
“Hoy sigue lo mismo, hay mucha gente que está esperando, yo me doy cuenta porque todavía estoy llevando a mi hijo ahí a la hemodiálisis a Ciudad Hidalgo y ando en espera de un riñón en el Civil, hay estudios que valen 13 mil pesos, y cuando vas a pedir ayuda al presidente o al municipio te andan dando 500 u 800 pesos, que no es nada para quienes tenemos hijos con insuficiencia renal”.
Cerca de la 1:00 de la tarde, un grupo de representantes ingresó a las instalaciones de la Comisión Federal de Electricidad para sostener una reunión de trabajo con funcionarios federales, en la que se acordó una nueva mesa interinstitucional para este miércoles, donde también habrá representantes de Salud y Medio Ambiente.



