Morelia, Mich.–La dirigencia estatal del PAN sostuvo que el encuentro organizado por AMA Michoacán respondió a un contexto de inconformidad social y hartazgo ciudadano, aunque evitó definirlo como un ejercicio completamente ajeno a la política, al reconocer la participación de actores partidistas y figuras públicas.
Al referirse al evento, el dirigente Carlos Quintana Martínez afirmó que su asistencia fue únicamente como observador, y rechazó las versiones sobre acarreo o condicionamiento a trabajadores, señalando que lo que percibió fue una expresión plural de descontento social.
“Lo que me tocó ver fue un evento muy ciudadano, había de todo, gente inconforme con lo que está pasando en Michoacán. Nosotros somos respetuosos del evento y nos preocuparemos cuando sea un evento de Acción Nacional; esto fue un espacio para que la gente se levantara y alzara la voz”.
Cuestionado sobre si AMA Michoacán puede considerarse un movimiento estrictamente ciudadano, pese a la presencia de actores políticos como el alcalde Alfonso Martínez Alcázar, Alfonso Martínez Alcázar, el dirigente panista reconoció la naturaleza plural del encuentro, sin negar la dimensión política implícita.
“Fui como ciudadano a escuchar y también como presidente de un partido político. Acción Nacional no se puede cerrar y tiene que escuchar las diferentes visiones de la ciudadanía. Si no escuchamos lo que le duele a la gente, entonces ¿de qué se trata un partido político?”.
En el mismo sentido, la secretaria general del PAN en Michoacán, Ángeles del Toro Preciado, sostuvo que la presencia de políticos no desvirtúa necesariamente el carácter ciudadano del movimiento.
La dirigencia panista evitó anticipar si AMA Michoacán podría derivar en un respaldo político o electoral específico, al señalar que el PAN únicamente apoyará a quienes se registren formalmente como sus candidatas o candidatos, y que cualquier definición deberá darse en los tiempos legales correspondientes.
Finalmente, Quintana Martínez afirmó que las agrupaciones ciudadanas no deben descalificarse de forma automática como simulaciones políticas, aunque admitió que el contexto electoral obliga a observarlas con cautela y a esperar su evolución.



