Víctor y Anayeli acompañaron durante años las transmisiones y los eventos del Congreso de Michoacán; como intérpretes de Lengua de Señas Mexicana no solo eran contratados para ayudar a “traducir” discursos y actos protocolarios sino todo tipo de actividad deportiva, cultural y social para la comunidad sorda.
Con sonrisa franca y trato amable, esperaban pacientes al inicio de las sesiones del pleno legislativo, que pueden tardar horas para arrancar y prolongarse hasta la madrugada.
En el 2012, Víctor logró que se incluyera la figura del Intérprete de lengua de señas en el Congreso de Michoacán, formó una hermosa familia con Anayeli, que fue coronada por la llegada de Megan.
El matrimonio realizaba su labor, pese a que no era plenamente reconocida, con un salario de apenas 3 mil pesos a la quincena en el Poder Legislativo, y una pesada carga de trabajo.
Sin embargo, se volvieron en activistas y defensores de dignificar su importante labor.
Víctor formaba parte de la Agencia de Intérpretes y Traductores de Lengua de Señas en Michoacán, desde donde impulsaba que quienes desempeñan esta actividad deben contar con la certificación expedida por el Consejo Nacional de Normalización y Certificación de Competencias Laborales (CONOCER).
Además de la profesionalización de la actividad, eran defensores de los derechos de la comunidad sorda y llevaron su lucha hasta el paro de labores. En mayo del 2022 dejaron de prestar el servicio en demanda de un incremento salarial y trato digno.
Como su vocera, Anayeli denunció que en el Congreso ni agua les daban para desempeñar su labor, sin que tuvieran un incremento desde 2018
Pero un atroz crimen acabó con la vida de este matrimonio y de su pequeña hija. De acuerdo a la Alerta de Búsqueda fueron vistos por última vez el 15 de enero del 2026 en la colonia Ex Hacienda La Huerta, en el municipio de Morelia.
Este jueves por la tarde, la Fiscalía Estatal confirmó que fueron encontrados sin vida, con evidentes huellas de violencia.


