Morelia, Mich.- En la Sala 9 del Centro Cultural Clavijero, el Quinteto del Conservatorio de las Rosas ofreció una noche llena de historia, emoción y maestría interpretativa. A través de un programa que recorrió desde el romanticismo alemán hasta la creación michoacana contemporánea, el concierto reafirmó la vitalidad de la música de cámara y su capacidad de conectar generaciones y territorios sonoros.
El programa inició con el Quinteto para piano y cuerdas Op. 44 de Robert Schumann (1810–1856), una de las obras más emblemáticas del romanticismo. Compuesta en 1842 y dedicada a su esposa Clara, la pieza combina una intensa expresividad con un brillante diálogo entre el piano y las cuerdas. Su estreno, en el que participó Félix Mendelssohn sustituyendo a Clara por motivos de salud, marcó un punto culminante en la carrera del compositor. En esta obra, Schumann alcanza una síntesis perfecta entre lirismo, energía y profundidad emocional, consolidando el quinteto como una joya del repertorio camerístico universal.
El viaje musical continuó con el Cuarteto de cuerdas Niño – La historia de un muñeco del compositor michoacano Paulino Paredes Pérez (1913–1957). Escrita en 1944, esta obra revela la sensibilidad narrativa de su autor, alumno de Miguel Bernal Jiménez y una figura clave en la música sacra y académica mexicana. Paredes, originario de Tuxpan, dejó un legado de obras que combinan la disciplina del contrapunto con una voz profundamente humana. Niño —posiblemente dedicada a su hijo Juan Paulino— destaca por su tono evocador y su riqueza melódica, reflejando la ternura y la tragedia de su historia personal.
Finalmente, el quinteto presentó el estreno de Atápakua (2025), del compositor Ignacio Martínez Madrigal (1975), docente del propio Conservatorio de las Rosas. La obra, escrita para cuarteto de cuerdas, se inspira en la tradición culinaria michoacana y en los rituales que acompañan el ciclo de la vida y la muerte. Atápakua, platillo tradicional servido en velorios y celebraciones, se convierte aquí en una metáfora musical sobre la memoria, la comunidad y la permanencia. Con una escritura contemporánea y profunda carga simbólica, Martínez Madrigal ofrece un homenaje sonoro a las raíces purépechas y al espíritu vivo de Michoacán.
El público, conmovido por la intensidad y la elegancia del ensamble, reconoció en esta velada no solo la excelencia técnica de los intérpretes, sino también la continuidad de una tradición musical que el Festival de Música de Morelia Miguel Bernal Jiménez busca preservar y proyectar hacia el futuro.
El concierto del Quinteto del Conservatorio de las Rosas formó parte de las actividades del FMM 2025, con el valioso apoyo de Banco Azteca, CPKC de México y Harinera Monarca.


