Morelia, Mich.– El Templo de la Santa Cruz se llenó de atmósferas sonoras envolventes con la presentación del Ensamble Danaus, que ofreció un concierto dedicado a las obras La cocina, de Andrés Campos, y Botánica del viento, de Nur Slim. Ambas composiciones, interpretadas con sutileza y fuerza expresiva, invitaron al público a un viaje sonoro donde tradición, identidad y naturaleza dialogaron de forma poética.
Originario de Zacán, Michoacán, Andrés Campos (1974) es un músico profundamente ligado a la cultura purhépecha. Su obra La cocina, escrita para quinteto de alientos, refleja la cosmovisión indígena michoacana a través de cinco movimientos inspirados en los elementos y rituales de la cocina tradicional. El oboe, como símbolo de la Uarhiti o mujer, guía la interpretación y da voz a la Naná, figura central de ese espacio sagrado. Campos logra así una pieza cargada de simbolismo y arraigo, sustentada en la esencia del son, espíritu musical que habita en el corazón purhépecha.
Por su parte, Nur Slim, compositora, guitarrista y educadora mexicana, presentó Botánica del viento, una obra para quinteto de alientos y voz creada gracias al programa Jóvenes Creadores del FONCA. Inspirada en la forma poética de la décima y en armonías cercanas al jazz, la pieza explora los ciclos de la vida, el duelo y el renacer, utilizando metáforas naturales para expresar la transformación y la continuidad. Slim propone una mirada íntima hacia la relación entre la música y la naturaleza, donde cada frase respira como si fuera parte del propio viento.
El Ensamble Danaus ofreció interpretaciones de una precisión técnica impecable y una sensibilidad capaz de transmitir el trasfondo humano y espiritual de ambas obras. Entre luces cálidas y la resonancia única del recinto, la audiencia fue testigo de una experiencia sonora que unió lo ancestral y lo contemporáneo.
El Festival de Música de Morelia Miguel Bernal Jiménez continúa así su compromiso con la promoción del talento mexicano y la difusión de nuevas perspectivas musicales que nacen del territorio y la memoria.
Este concierto contó con el valioso apoyo de Banco Azteca, Harinera Monarca, Café Europa y CPKC de México.


