Al menos nueve elementos de la Policía municipal de Ario justificaron tener COVID-19 para evitar ser detenidos, como presuntos responsables de un feminicidio.
El Fiscal General de Michoacán (FGE), Carlos Torres Piña informó que de acuerdo a las investigaciones que se ha realizado, los uniformados tuvieron participación en el delito y se buscó cumplimentar la orden de aprehensión respectiva, pero no fue posible
“Mediante una investigación que se ha hecho por parte de esta institución en base a un homicidio doloso, feminicidio en este caso, donde participaron presumiblemente nueve elementos de la policía de Ario de Rosales, tenemos nueve órdenes de aprehensión sobre estos elementos de acuerdo a la información técnica. (…) Decirles que el día de ayer se iban a realizar, pero se declararon con COVID los policías de Ario de Rosales, por eso no se pudo cumplimentar”, explicó.
Torres Piña explicó que con el argumento de las dificultades de salud, los policías dejaron sus funciones, pero hay otros elementos de seguridad que están a cargo de la vigilancia en el municipio.
De acuerdo al Fiscal, los hechos se registraron a principios de octubre entre Zirahuén y Salvador Escalante, pero confió en que en breve pueda detenerse al menos a uno de los policías.
Apenas este jueves, el director de seguridad pública del municipio de Ario, Marín Galdino Sánchez Nigenda aseguró en las redes sociales del ayuntamiento que se realizó una “revisión de rutina y pase de lista” a los integrantes de la Policía municipal por parte del Ejército Mexicano.
Aclaró que “no se aseguró ninguna arma, no se detuvo a ningún elemento policial y ningún elemento de la policía municipal tuvo motivo alguno para fugarse”; señaló que “los elementos atendieron la revisión conforme a los protocolos establecidos” que concluyeron de manera exitosa.



